González ha pedido «más diálogo y menos conflicto» en Álava ante los retos

Bodegas Marqués de Riscal, un punto de encuentro

Las Bodegas Marqués de Riscal, en Elciego, fueron el escenario de la asamblea general anual de la Asociación de Empresas Familiares de Euskadi (AEFAME), bajo el lema «Hartu eta hazten». Allí, el diputado general de Álava, Ramiro González, defendió la necesidad de fortalecer la cultura empresarial y dejó un mensaje de colaboración ante los conflictos. Ante la preocupante situación de Tubos Reunidos o las empresas de formación de Llodio, abogó por la interacción y la cooperación.

González afirmó que «mantener el seguimiento de las empresas es imprescindible para defender realmente los derechos de los trabajadores». Además, advirtió que «plantear la lucha de los sindicatos como una guerra contra las empresas es un error monumental, y eso no es aceptable si la sociedad comienza a empobrecerse más». Para hacer frente a las décadas económicas, industriales y sociales, solicitó «más diálogo y menos conflictos» para dar seguridad al líder en ciertos temas.

La importancia de las empresas familiares

González subrayó la relevancia que tienen para las familias y el territorio, afirmando que «no solo son proyectos económicos, sino también proyectos sociales», ya que generan empleo, riqueza, oportunidades y cohesión. «Las raíces son invisibles, aunque no aparezcan en los reportajes, son las que sostienen todo», concluyó.

El presidente de AEFAME, José Miguel Lanzagorta, ratificó su nuevo cargo y destacó la importancia de las empresas, señalando que «hablar de empresas familiares no es solo hablar de actividad económica, sino también de futuro y de nuestra responsabilidad con el entorno». Al resaltar los compromisos de las empresas y la territorialidad, destacó que han logrado «beneficios sociales» en su sede.

Además, Lanzagorta imaginó que la ley de empresas familiares tiene una gran fuerza.