“Heredamos la casa familiar, pero mi hermano no quiere vender”

Las herencias suelen ser en ocasiones un laberinto donde entran cuestiones personales y afectivas. Mario Cantón de Inmobiliaria Enea, como expertos en la gestión de herencias y valoración de inmuebles, nos recomienda qué hacer

Perder a unos padres ya es una situación complicada de por sí. Junto al duelo, hay familias tienen que enfrentarse a otro problema que puede generar tensiones inesperadas: decidir qué hacer con la vivienda heredada. ¿Se vende? ¿Se alquila? ¿Se queda uno de los hermanos con ella? ¿Y si uno de ellos no está del todo de acuerdo?

Es una de las consultas más habituales. Tres hermanos heredan un piso antiguo, dos quieren vender cuanto antes para disponer de ese dinero, mientras que el tercero se niega porque prefiere conservar la vivienda o porque considera que el precio de venta es inferior al precio de mercado. Llega la gran pregunta…

¿Qué hacer en estos casos para no tener bloqueada la situación?

Una vez aceptada la herencia, los hermanos pasan a ser copropietarios del inmueble. Lo ideal entonces es llegar a un acuerdo y si todos aceptan vender, tomar esta opción. Sin embargo, la realidad no siempre es así de fácil.

¿Y si uno de los hermanos impide de manera definitiva la venta?

Este se aferra a la idea de que cree que el piso se revalorizará, quiere mantener el vínculo familiar o bien no quiere renunciar a la vivienda. La respuesta es intentar que uno compre la parte de los demás o que todos acepten vender el inmueble. Si eso tampoco es posible, existe la opción de acudir a los tribunales para que se ponga fin a esa relación de copropietarios. En algunos casos, el resultado puede ser una venta judicial, una solución que suele ser menos ventajosa económicamente que una venta pactada.

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¿Qué se aconseja en estos casos?

Si una familia se encuentra en una situación como esta, la recomendación es clara: antes de dejar que el conflicto se enquiste, conviene sentarse a hablar, conocer el valor real del inmueble y estudiar todas las alternativas. Además, contar con asesoramiento jurídico e inmobiliario desde el primer momento evita largos procesos, gastos innecesarios y decisiones de las que después es difícil dar marcha atrás.

¿Una vez heredada ya la podemos vender?

Antes de poner el cartel de ‘Se vende’ hay que completar varios trámites relacionados con la herencia. Entre ellos, liquidar el Impuesto de Sucesiones, cuya cuantía depende de la comunidad autónoma y de las circunstancias personales de los herederos. También habrá que abonar la plusvalía municipal si corresponde. Una vez que la herencia está correctamente aceptada, adjudicada e inscrita en el Registro de la Propiedad, la vivienda que se ha heredado ya puede venderse con todas las garantías.