Bitoriano acoge durante este fin de semana el Campeonato estatal de Trabajo de Perros Pastor
Las instalaciones de Murguía Border Collie, en Bitoriano, vuelven a convertirse este fin de semana en el epicentro del pastoreo con la celebración del Campeonato de Trabajo de Perros Pastor de España (CAtPE). La quinta edición reunirá a alrededor de 60 participantes de distintos puntos del Estado en una competición abierta a cualquier raza de perro pastor, una característica que la diferencia de otras pruebas similares.
Entre ayer y hoy se disputarán un total de cuatro concursos repartidos en dos campos distintos y con dos tipos de ovejas. Cada recorrido está diseñado para poner a prueba habilidades diferentes, de manera que algunas pruebas favorecen a razas de control, como el Border Collie, mientras que otras permiten destacar a los llamados perros de empuje, entre ellos el pastor vasco o el gos d’atura.
Además de la competición, durante la jornada de hoy el recinto se abrirá al público con una programación paralela que incluirá exhibiciones de perros pastor, actividades infantiles, demostraciones de esquileo, exposición de razas autóctonas, puestos de artesanía y pastoreo con patos y ocas. El objetivo es acercar el trabajo del pastoreo a todos los públicos.
La cita continuará la semana siguiente, del 17 al 19 de julio, con la celebración del Murguía Big Open, un campeonato internacional que reunirá en Zuia a participantes procedentes de nueve países europeos y que culminará con una gran final entre los diez mejores equipos del fin de semana.
Al frente de ambos eventos se encuentra Óscar Murguía, un nombre de referencia en el mundo del perro pastor. Aunque hoy representa a España en competiciones internacionales y organiza algunas de las principales pruebas del calendario, sus comienzos fueron muy distintos. Formado como diseñador gráfico, llegó al pastoreo casi “por casualidad” tras apuntarse a un curso con su Border Collie.
Oscar Murguía y su Border Colie Murguía Spott. Cedida
Aquella experiencia despertó su interés, pero también le llevó a cuestionar los métodos de adiestramiento que se utilizaban entonces. A partir de la observación del comportamiento de los perros y del ganado comenzó a desarrollar una forma propia de trabajar que, con los años, terminaría extendiéndose entre numerosos pastores y adiestradores.
Su evolución ha ido de la mano de la transformación que también ha vivido el sector. Murguía reconoce que el relevo generacional “sigue siendo uno de los principales problemas del campo” y que cada vez son menos las personas que deciden dedicarse a la ganadería: “Sin embargo, aunque cada vez cuesta más que la gente se quede en el campo y son menos, es cierto que luego son los que se profesionalizan más y, por ejemplo, el tema de los perros pastores está en auge”.
«Este tipo de actividades ayudan a acercar la naturaleza a una sociedad cada vez más alejada del campo»
En ese contexto, asegura que el papel del perro pastor ha cambiado profundamente. “Antes se veía solo como una ayuda; ahora muchos ganaderos comprenden que puede resolver trabajos que antes parecían imposibles”, explica. La mejora en el adiestramiento permite trabajar a grandes distancias, separar animales dentro del rebaño o mover cientos de ovejas con precisión y sin necesidad de varias personas.
Oscar Murguía y su perro Murguía Spott, subcampeones de Europa en el campeonato de perros pastor Cedida
Ese cambio también se refleja en la competición. Según Murguía, España ha experimentado uno de los mayores crecimientos internacionales en el trabajo con perros pastor durante las dos últimas décadas, elevando notablemente el nivel de los equipos que participan en campeonatos europeos y mundiales.
Para el organizador, encuentros como los que acoge Bitoriano considera que son una oportunidad para mostrar la utilidad real de estos perros dentro de las explotaciones ganaderas y para dar visibilidad al trabajo.
Murguía defiende, además, que este tipo de actividades ayudan a acercar la naturaleza a una sociedad cada vez más alejada del campo. Por eso invita a vecinos y visitantes a acercarse a los concursos para descubrir de cerca un oficio centenario que, lejos de desaparecer, sigue evolucionando gracias al trabajo conjunto de pastores y perros.




