Las pequeñas tiendas ante grandes retos
En la actualidad, las pequeñas tiendas del territorio enfrentan grandes desafíos. Varias de ellas están en proceso de cierre, especialmente en la zona rural, donde más establecimientos locales se ven obligados a cerrar. La falta de relevo generacional y la emigración de jóvenes hacia ciudades grandes como Vitoria o pueblos más grandes como Laudio y Amurrio son fenómenos estables. Además, los cambios en los patrones de consumo han puesto a las pequeñas tiendas en una situación cada vez más complicada.
El ejemplo de Eguzki Liburudenda
Un caso es el de Ane Unzalu, una joven que mantiene la Eguzki Liburudenda en Agurain. Su anterior propietaria, Lola, jubilada, había puesto en marcha la tienda en su momento. Sin embargo, tener una tienda en la comunidad es un acto valiente, y Ane intenta hacer frente a esta situación.
El impacto de las tiendas de Vitoria y alrededores
En cierta medida, las tiendas locales son factores fundamentales en la vida de los ciudadanos. Estos establecimientos son puntos de servicio diario y fomentan la socialización. Edurne Parro, presidenta de la asociación Aenkomer, advierte que los cierres de tiendas están aumentando.
Además, las compras online y la presión de grandes grupos a veces hacen que las tiendas físicas no tengan forma de superar tales retos. Ane se esfuerza por mantener una tienda física, por lo que enfrenta desafíos significativos.
Consolidar la vida y la comunidad
Las tiendas no solo ofrecen un servicio económico, sino que también ayudan a consolidar la comunidad, establecen relaciones sociales y, por lo tanto, trabajan con jóvenes interesados en el local y en la lectura física.
En este momento, Aenkomer está desarrollando iniciativas para la supervivencia de las tiendas, como la organización de la campaña Ponle cara al comercio, con el objetivo de mantener servicios de calidad en el futuro.




