El clásico concurso de baile vuelve a colmar la Plaza de la Provincia en la jornada dedicada a blusas y neskas veteranos
En las fiestas de La Blanca hay hueco para todas las edades. Si la tradición reserva el día 7 a los txikis, esos blusas y neskas que serán el futuro de la fiesta, el 8 de agosto está consagrado a los veteranos, la memoria viva de las celebraciones vitorianas, quienes año tras año siguen demostrando unas ganas de fiesta que desafían el paso del tiempo.
Buena prueba de ello es el Meneíto Veterano, el concurso de baile que organiza la cuadrilla Nekazariak junto a DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA y que, entre las 12.00 y las 14.00 horas aproximadamente, ha vuelto a convertir la Plaza de la Provincia en un escenario de baile compartido por los blusas y neskas de más edad, verdaderos protagonistas de su propia jornada.
Una mañana de homenaje antes del baile
Para los veteranos, el día comienza con especial intensidad mucho antes de que suene la música. La jornada arranca temprano, con la misa, la ofrenda floral y el aurresku de honor que tienen lugar en la iglesia de San Miguel a las 9.00 horas. Cumplidos estos actos de carácter más solemne, el cuerpo pide fiesta, y la Plaza de la Provincia se erige como el escenario ideal para prolongar la celebración hasta la hora de comer.
Pasadas las 12.15 horas han irrumpido en la plaza las primeras parejas dispuestas a competir. Los voluntarios de Nekazariak se han encargado de recibirlas repartiendo los dorsales que después sirven para identificar a cada participante en el reparto de premios. Algunas parejas, como las integradas por voluntarios de Cruz Roja, han llegado ya con los pasos ensayados, y otras han dado la sensación de ser auténticas profesionales de los bailables.
En imágenes: El meneíto veterano llena de bailables la plaza de la Provincia
La música ha corrido a cargo de la txaranga Armando Jarana, que ha amenizado el ambiente con rancheras, pasodobles, otras piezas bailables y clásicos como ‘Campanera’, mientras la cuadrilla organizadora se ocupaba de que no faltara ningún detalle. Tampoco han faltado los pintxos bajo la carpa, ni el hielo y el agua fresca que tanto ayudan a sobrellevar el calor.
El público congregado en la plaza ha sido de lo más variado: desde veteranos que todavía se atrevían a lanzarse a la pista, hasta quienes, por limitaciones físicas, han preferido seguir el ambiente sentados, resguardados bajo las carpas o al amparo de una sombrilla. Por encima de cualquier otra cosa, ha primado disfrutar del momento, y también ha habido quienes, impresionados por la estampa, no han dudado en echar un vistazo desde las terrazas cercanas al escenario.
Esta cita, de la mano de Nekazariak, se ha consolidado como una actividad fija en el calendario de los blusas y neskas veteranos. Con el termómetro rozando ya los 30 grados a las 13.00 del mediodía, numerosas parejas han acudido a disfrutar del ambiente, prueba de que ni el calor sofocante que apretaba desde primera hora ha logrado deslucir la cita. El Meneíto Veterano ha vuelto a ser un éxito, y desde Nekazariak confían en poder seguir celebrándolo en años venideros.
