Las fiestas de La Blanca disfrutan del Día del Veterano con el clásico vermut
A las 13.00 horas, los termómetros del centro de Vitoria-Gasteiz ya marcaban 34 grados. El calor apretaba, pero no lo suficiente como para dejar a los gasteiztarras en casa. En las calles del centro, los blusas y neskas veteranos, que este sábado han desempolvado sus trajes para celebrar su día, compartían protagonismo con familias, cuadrillas y visitantes que se resistían a dejar pasar el clásico vermut de La Blanca.
Vermút del mediodía del sábado en fiestas de la Virgen Blanca 2026 Stuart MacDonald
Desde la calle Prado, las txarangas ponían música al mediodía mientras las cuadrillas animaban las calles y las terrazas. Los gasteiztarras que este mediodía han salido a la calle solo tenían un objetivo, disfrutar del vermut a la sombra. El calor no ha sido impedimento para disfrutar del ambiente, aunque sí ha obligado a adaptar el ritmo. Porque después de varios días de fiestas, el cuerpo empieza a pasar factura.
La hora del vermut no se perdona en fiestas de La Blanca. Stuart MacDonald
En la plaza de la Virgen Blanca y en Plaza Nueva, precisamente, las mesas protegidas del sol eran las más cotizadas. Nadie quería perderse la variedad de actividades que ofrecen estos días las fiestas de la capital alavesa y, entre una propuesta y otra, siempre había tiempo para un vermut, una cerveza o un refresco, necesario en el caso de muchos para hacer frente a las largas noches de La Blanca. El mediodía se ha convertido así en una nueva forma de vivir La Blanca, menos nocturna y más familiar para algunos, pero igual de festiva.
La hora del vermut en fiestas de La Blanca. Stuart MacDonald
Es el caso de Iñaki y Miriam, que han salido con sus dos txikis para disfrutar del ambiente de la mañana y ver a los gigantes y cabezudos. Una vez en el centro, han aprovechado para tomar algo en Plaza Nueva: «Antes solíamos salir más a la noche, pero ahora las cosas han cambiado y hemos pasado a planes más diurnos». Eso sí, el cambio de hábitos no significa renunciar a las fiestas. «Pero el ambiente del mediodía también es muy bonito», añadían.
En la plaza del Machete, mientras tanto, los bertsos ponían otra banda sonora al vermut, mientras que en el parque de la Florida los gasteiztarras buscaban el refugio de la sombra para disfrutar del concierto de la Banda Municipal de Música.
Porque el ritmo festivo empieza a hacer estragos. Muchos blusas y neskas han cambiado esta mañana su katxi por un Aquarius o una Coca-Cola reparadora, necesaria para aguantar el ritmo de los últimos días. Aunque las cervezas y los kalimotxos siguen siendo protagonistas entre los blusas y neskas supervivientes a estas alturas, a los que cuesta distinguir entre sus atuendos llenos de complementos como el gorro de Pikachu, muy presente en estas fiestas, la diadema de luces o el peluche del mono agarrados al cuello.
La hora del vermut en fiestas de La Blanca. Stuart MacDonald
Otros han optado directamente por un café, la mayoría de ellos con hielo, ya que no estaba el mediodía para meter más calor al cuerpo. Es el caso de Garazi y Lorea, que hacían frente al cansancio acumulado de las fiestas con una pausa tranquila: «Ayer no salimos mucho pero ya se va notando el cansancio acumulado y hoy hemos quedado directamente al mediodía para disfrutar del ambiente».
También Jon afrontaba la mañana después de una larga noche. Se encontraba tomando algo con su familia cuando explicaba que el vermut era casi parte de la recuperación. «Ayer estuve en el concierto de Soziedad Alkoholika en Fueros, así que hoy se me está haciendo la mañana un poco dura, pero nada que un vermut no solucione», bromeaba.
La energía veterana toma las calles desde primera hora
Fot&Co Estudio Fotográfico
Vermut torero
Hay quien, sin embargo, lleva varios días demostrando que en La Blanca eso de «la última y a casa» es más una declaración de intenciones que un plan realista. Josu y Nerea reconocen que les ha costado entender estos días el concepto de poner punto final al vermut. «El día 5 salimos a las 12 del mediodía y llegamos a casa a la 1 de la mañana, se nos alargó un poco el vermut», contaban entre risas. Eso sí, Nerea admite que al día siguiente fueron baja.



