El timón azulgrana, con sello USA

Baugh y Simmons mantienen la fórmula asentada en Vitoria desde hace más de una década

Hay costumbres que terminan convirtiéndose en parte de la identidad de un club. En el Baskonia, una de ellas está en el puesto de base. Desde hace más de una década, el mercado estadounidense se ha convertido en una fuente recurrente para encontrar al jugador encargado de llevar el timón del equipo. La próxima temporada no será una excepción: tras la salida de Trent Forrest, el conjunto azulgrana ha incorporado al estadounidense Damion Baugh y mantiene a Kobi Simmons, renovado hasta 2028.

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La relación del Baskonia con los bases norteamericanos viene de lejos, pero adquirió una dimensión especial con Darius Adams y Mike James. Ambos coincidieron en Vitoria y dejaron una de las parejas exteriores más recordadas de los últimos años. Después llegarían nombres como Shane Larkin, Semaj Christon, Pierria Henry, Wade Baldwin, Lamar Peters, Darius Thompson, Max Heidegger, Codi Miller-McIntyre, Chris Chiozza, Jordan Theodore, Markquis Nowell o Trent Forrest. Una nómina demasiado amplia para considerarla una simple coincidencia y que demuestra hasta qué punto el club ha encontrado en Estados Unidos un mercado fiable para una posición especialmente delicada.

El Baskonia, que se ha inclinado habitualmente por invertir plazas de extracomunitario en un puesto que considera fundamental, ha sabido aprovechar durante años un mercado con una oferta enorme de jugadores capaces de ejercer como directores de juego y que, en muchos casos, llegan a Europa con margen de crecimiento y una cotización todavía asumible. Además, permite encontrar perfiles muy diferentes: bases físicos, anotadores, generadores con balón o jugadores capaces de alternar las funciones de uno y dos.

Codi Miller-McIntyre y Trent Forrest, por ejemplo, han sido los últimos en llegar a Vitoria sin el cartel de estrella y recalar como referentes de dos candidatos al título como el Olympiacos y el Fenerbahce.

Spagnolo, la excepción

Pero la historia tiene ahora un matiz importante. Matteo Spagnolo ha ido ganando peso en el Baskonia y se ha convertido en una pieza importante para dirigir al equipo. El italiano es una de las pocas excepciones a una tendencia que lleva muchos años instalada en Vitoria.

Aunque también ha jugado como escolta, Spagnolo puede ejercer de uno, asume responsabilidades con balón y ha demostrado capacidad para ordenar el ataque y generar juego. Además, su continuidad hasta 2028 refleja la confianza del conjunto azulgrana en su evolución y en que pueda seguir ganando peso en la dirección durante las próximas temporadas.

Un mercado muy cotizado

Encontrar bases europeos de primer nivel no resulta sencillo para un club como el Baskonia. En la liga destacan nombres como Kostas Sloukas, Matthew Strazel, Theo Maledon, Nick Weiler-Babb, Vasilije Micic o Sylvain Francisco, jugadores con un papel importante en la Euroliga y por los que existe una fuerte competencia entre los clubes con mayor capacidad económica. En ese escenario, el conjunto vitoriano ha encontrado durante años en Estados Unidos una alternativa más amplia y asequible para buscar jugadores capaces de asumir el puesto de uno y que, además, todavía tengan margen para crecer.

Eso no significa que el Baskonia haya dejado de mirar al mercado europeo o sudamericano. Thomas Heurtel, Marcelinho Huertas, Luca Vildoza o Jayson Granger tuvieron un papel importante en diferentes etapas. También ha habido apuestas por bases españoles, como Quino Colom, Sergi García o, más recientemente, Rafa Villar. Sin embargo, la tendencia sigue clara: los estadounidenses han sido mayoría en la dirección durante los últimos años. Y es que, cuando una fórmula funciona, ¿para qué cambiarla?